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Caída de pelo al volver de vacaciones: por qué ocurre y qué hacer

Caída de pelo al volver de vacaciones: por qué ocurre y qué hacer

¿Por qué notas más caída de pelo en verano y al volver de la rutina?

Vuelves de las vacaciones, deshaces la maleta y, al mirarte al espejo, notas algo diferente: el cepillo, la almohada o el desagüe de la ducha recogen más cabellos de lo habitual. No es tu imaginación. Este fenómeno, que suele alcanzar su pico a finales de la estación estival y principios de otoño, se conoce como efluvio telógeno estacional y es una de las principales causas de la caída de pelo en verano. Aunque puede generar alarma, en la mayoría de los casos es un proceso temporal y reversible que forma parte del ciclo de vida natural de tu cabello.

El ciclo de vida del cabello y el efluvio telógeno

Para entender por qué ocurre esta caída, primero hay que conocer cómo funciona el cabello. Cada pelo de tu cabeza pasa por un ciclo de tres fases: crecimiento (anágena), transición (catágena) y reposo (telógena). La fase telógena dura aproximadamente tres meses y culmina con la caída del pelo para dar paso a uno nuevo que empieza su fase de crecimiento. Normalmente, entre un 10% y un 15% de tu cabello se encuentra en esta fase de reposo en cualquier momento.

El problema surge cuando un número mayor de folículos pilosos entra en la fase telógena de forma sincronizada. Esto es lo que se conoce como efluvio telógeno. Diversos factores pueden desencadenarlo, y el verano reúne varios de ellos. La mayor exposición a la radiación solar durante los meses de más luz parece influir en los ritmos hormonales que regulan este ciclo, provocando que más cabellos entren en fase de reposo y, por tanto, se caigan juntos unos tres meses después, coincidiendo con el final de las vacaciones.

¿Qué factores del verano debilitan tu cabello?

Más allá del ciclo natural, las actividades y condiciones típicas del periodo vacacional actúan como agresores directos sobre la salud capilar, contribuyendo a que el cabello se debilite, se rompa y caiga con más facilidad.

  • Radiación solar (UV): La exposición prolongada al sol no solo daña la piel, sino también el cabello. Los rayos UV degradan las proteínas del pelo, como la queratina, dejándolo más frágil, seco y quebradizo. Además, alteran la cutícula, que es la capa protectora exterior.
  • Sal del mar y cloro de las piscinas: Ambos tienen un efecto deshidratante. La sal cristaliza sobre la fibra capilar y absorbe la humedad, mientras que el cloro elimina los aceites naturales que protegen el cabello, dejándolo áspero y propenso a la rotura.
  • Cambios en la dieta: Durante las vacaciones es común relajar los hábitos alimenticios. Una dieta con menos nutrientes necesarios como el hierro, el zinc, la biotina o las proteínas puede afectar directamente la fortaleza del folículo piloso.
  • Estrés postvacacional: La vuelta a la rutina, los horarios y las responsabilidades puede generar un pico de estrés. El cortisol, la hormona del estrés, puede influir negativamente en el ciclo capilar, acelerando la transición de los folículos a la fase de caída.

La combinación de estos elementos crea el escenario perfecto para que, al volver a casa, percibas una pérdida de densidad y un aumento de la caída. Como señala la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), esta caída estacional suele ser difusa y no deja áreas sin pelo, siendo una de las características que la diferencia de otras patologías.

Cómo diferenciar la caída estacional de un problema más serio

Es normal perder entre 50 y 100 cabellos al día. Durante el efluvio estacional, esta cifra puede aumentar a 150 o incluso más, pero sigue siendo un proceso autolimitado. La clave para no alarmarse innecesariamente está en observar dos aspectos: la duración y la forma de la caída. Si la pérdida de cabello se prolonga más de tres o cuatro meses o si notas que aparecen zonas específicas con menos densidad o calvas, es recomendable consultar a un profesional.

En Farmacia Esglesia podemos ofrecerte un primer asesoramiento e indicarte si es necesario un análisis capilar más profundo para descartar otras causas como la alopecia androgenética, la alopecia areata o déficits nutricionales severos. Un diagnóstico preciso es el primer paso para encontrar la solución adecuada.

¿Qué puedes hacer para fortalecer tu pelo tras las vacaciones?

Aunque la caída estacional es difícil de evitar por completo, sí puedes tomar medidas para minimizar su impacto y ayudar a tu cabello a recuperarse más rápido. La estrategia se basa en nutrirlo desde dentro y cuidarlo desde fuera.

En cuanto a la nutrición, asegúrate de que tu dieta sea rica en alimentos con hierro (lentejas, espinacas), zinc (frutos secos, carnes), biotina (huevos, salmón) y vitaminas del grupo B. Estos nutrientes son fundamentales para la síntesis de queratina y el correcto funcionamiento del folículo piloso. Si tu dieta es insuficiente, un complemento alimenticio específico para el cabello puede ser de gran ayuda, siempre bajo consejo farmacéutico.

Respecto al cuidado externo, es el momento de reparar los daños del verano. Utiliza champús suaves, sin sulfatos agresivos, y aplica mascarillas hidratantes y reparadoras al menos una vez por semana. Limita el uso de herramientas de calor como planchas y secadores a alta temperatura, ya que añaden un estrés adicional a una fibra capilar ya debilitada. Un sérum o aceite para las puntas también ayudará a sellar la cutícula y prevenir la rotura.

El papel del farmacéutico en la salud capilar

Tu farmacéutico es un aliado accesible y de confianza para abordar la preocupación por la caída del cabello. Según la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC), el consejo farmacéutico es clave en la indicación de productos de cuidado capilar y suplementos nutricionales. Podemos ayudarte a elegir los productos más adecuados para tu tipo de cabello y necesidad, explicarte cómo usarlos correctamente y, sobre todo, diferenciar una situación transitoria de una que requiere atención médica.

Recuerda que la caída del cabello tras el verano es, en la mayoría de los casos, una fase más de su ciclo natural. Con una buena alimentación, una rutina de cuidado reparadora y el consejo adecuado, tu melena volverá a lucir fuerte y sana en poco tiempo. Para ampliar esta guía, consulta nuestro blog y acompáñanos en nuestras redes sociales.